miércoles, 10 de diciembre de 2025

Buen viaje, chaval

Se miró hace en el espejo, y no estaba allí su reflejo. Puede que haya desaparecido.

Notó que algo le faltaba ese día para ser, para estar, como si le faltara peso... Y es que se rompió la cadena que ataba el reloj a las horas.

Fue consciente de su volatilidad, y como que estaba empezando a disipar. Ya solo esperaba, nuevamente, su regreso.

Se fue y no probó más bocado, puede que mañana.

Necesitaba que vinieras, que llegaras, y lo agarraras... ¿Sabes por qué? Porqué se lo llevo el aire.

Ensanchó tanto el alma de amar y amar que termino convirtiéndose en cometa, trinando hacia el día que despuntaba tras levantarse de la cama, aun sin ganas, por no dormir bien, con los ojos como el cielo, rojos como amapola.

Ha traído una dulce introducción al caos, pero no de cualquier forma... Lo hizo por la vereda de atrás.

Y aunque todos conocemos que existe una ley inherente al hombre, una ley no escrita, una ley innata que no ha sido aprendida sino heredada. Una ley que no te defendió a ti como hizo con cicerón, pero que ha creado una lineal de puntos suspensivos y que te ha dejado, una vez más, sin nada que perder.

Bebiste rubia toda la cerveza, para acordarte de su pelo. Viviste una vida entre andenes, esperando que llegue, pero al final... no te dejaron la picha fuera del ataúd, y no se la van a comer los ratones.

Odiabas el murmullo del ruido incesante de la ciudad, quisiste vivir abrazado tan fuerte a la nada que te quedaste sin contacto con tu propia piel. Pero por dentro de tu piel se te ha notado que tu voz por dentro era de colores, que te sobraba el valor que a mi me faltó mil noches (y mil días, porqué aun no he dicho que siento lo que siento), mientras te jugabas la vida en causas perdidas.

Ya no podemos cantarte si te vas... Nos dijiste que volverías por amor, solo por amor, si fuese necesario. 

Poeta, escritor, cantante, bribón, golfa, desafiante, has robado y has mentido, maleducado, so payaso y pirata. No veo fallas al plan.

Nos dejaste buscando la luna, mientras nos peleábamos con nosotros mismo por salir, beber y ya sabes... el rollo de siempre, bailando con una herida  con sangre negra que brota, dejándonos pensando en que la dejamos marchar mientras bailamos un triste tango suicida.

¡Agila! Aprovecha que nos apeamos ahora y come algo, porque el camino es largo para las dos únicas monedas que reposaran, pacientes, en la cuenca de tus ojos para un desde ahora hasta un para siempre, siempre siempre. Porque desde ahora, hasta ese entonces, un 10 de diciembre nos hará daño todo el año y nos llevaremos a patadas con la primavera.

Pronto nos acordaremos de ti, y nos cagaremos en los muertos, soñando que has vuelto a nuestras vidas. Recordando todos estos años a tu lado, envueltos en un edredón. Tristes, alegres, enamorados o abandonados. Siendo el cachorro o el verdugo. Nunca ha importado, siempre has sido un faro en una vida oscura y penumbrosa.

Me abrigo viviendo la ilusión de que esta vez encuentres un foco en la noche que se te avecina. Ojala la parca te lleve a lugares mas livianos y brillantes que el mismo eärendil, para que no te sientes en el abismo, perdido en ti mismo. Sueño con que puedas cantar algún día mas "estoy bien".

Buen viaje y gracias por todo. Gracias por abrirte el pecho para que registrásemos en busca de un cachito de humidad. Gracias por recordarnos que cuando otros galopan por caminos empedrados nosotros solo deberíamos ser humildes, dejándonos llevar por la ola que surge del ultimo suspiro de un segundo mecidos hasta el siguiente.

PD: Al final sola, entre tantas flores, tuvo que encontrar sentido a su vida. 

-"Salga que salga el sol, por donde salga el sol".

Como alivio saber que no podemos perder nada, venimos de la nada y con nada. 



sábado, 22 de noviembre de 2025

De Cortazar

En una retahíla de momentos me pierdo en un ovillo de recuerdos, sabores y olores. Me paro un momento pensando que sueño contigo, sentado en aquel rincón encadenado a la vida.

Y solo así me olvido que te olvidé, que te recuerdo por un instante para que a la mente me venga un señor con barba y bigote, que me canta a la memoria, que me canta al recuerdo:

"Y se muy bien que no estarás. 
No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche de noche en los postes de alumbrado. Ni en el gesto de elegir el menú.

Ni en la sonrisa que alivia los completo en los subtes, ni en los libros prestados, ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños, en el destino original de mis palabras, ni en una cifra telefónica estarás, o en el color de un par de guantes o una blusa.

Me enojaré, amor mío, sin que sea por ti. Y compraré bombones pero no para ti.

Me pararé en la esquina a la que no vendrás y diré las cosas que sé decir, y comeré las cosas que sé comer, y soñaré los sueños que se sueñan.

Y se muy bien que no estarás, ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo, ni allí fuera en ese rio de calles y de puentes.

No estarás para nada, no serás mi recuerdo y cuando piense en ti pensaré un pensamiento que oscuramente trata de acordase de ti.".

-"Debí de hacerte mas fotos cuando pude, debí de darte mas besos las veces que pude".

Y después de un instante, el frio congela mis mejillas una vez mas. Se acaba el rubor que sentí, no por deseo ni por otro altanero sentimiento, sino por vergüenza. Ya que una vez mas perdí y temo que alguien lo haya visto.

sábado, 15 de febrero de 2025

San feliz Valentin

Ay, querida, que aun los recuerdos son como quemadores con el butano encendido. Que a veces no se si mi razón filtra o te infiltra, dándole rienda a tu imagen en mi imaginación. 
Ay, mi querida, que tu piel llenita en llamas y cenizas me mancha las manos aun cuando no estas, que tu sombra es el vil recuerdo de que la vida castiga siempre mas de dos veces, y de tres.... y de cuatro, mancillando los pilares de mi cuarto y quebrando las patas de mi catre.
Ay, querida mía, que aun tus risas en mi calavera rebotan, que tus carcajadas mi corazón hastían rozando la locura, la pena... y no hay mayor desazón que sentir la envidia incluso del viento que te roza, pues ya decía Napoleón: "La envidia es inferioridad", pues derrotado uno esta ya, cautivo de mi propia estupidez y de una aguda, rápida e impactante incapacidad para olvidar ni superar tu maldito semblante... Oh, y es que te maldigo con el viento ártico que dejaste en mi, sin abrigo ni cobijo... Sin sentido, como la mera existencia que aguanto por tu retirada a hurtadillas por la ventana, colocando tras de ti un postigo de mentiras, abandono y, porque no decirlo, de fantasmas que tras un silencio ahogan las esperanzas, como de mi garganta se tratase.

Ay... mi pequeña amada, querubín de las  tinieblas, musa enlatada, diva de mi memoria que no me deja dormir.
Ay, que va a ser mi.
Ay, querida...

-"Si tan solo fuéramos esclavos de nuestras deseos y emociones...".

A veces una suenas como oda, a veces arremetes cual ola... Pero ojala alguna vez en la alcoba.


martes, 21 de enero de 2025

Terciopelo

 Años de amor acaban olvidados en un minuto de desprecio, todo por todo pero a que precio.

No me importa que has hecho, haces o harás. Cuéntame tus mas oscuros pensamientos, tus mas intrinsecos pecados. 

Déjame reposar en tus huesos de terciopelo, navegar en tus mareas, conocer tus ansias, saborear tu desprecio.

Cuéntame lo peor que has hecho y déjame amarte igualmente, pues hay ecos, incluso en los corazones más temerarios que solo pueden desbordarse por las emociones.

Déjame ver a través de mis ojos, que son como espejos rotos, que multiplican el dolor para conocer cuan profundo es este vasto mar de pesadillas. Conocer que especies albergan esas aguas, de orilla a orilla. 

Ahora reconozco que desde aquel sobresalto, en una noche oscura y fria, que hay sueños por explorar y emociones por ensayar, que aun no queda dia que escuche tu nombre sin la piel de gallina. Que aun en mis entrañas resuenan campanadas. Que las emociones aun campan a sus anchas por paredes finas y esquinas vacías. 

Que fue en ese momento, que tu esencia entró en mi cavitada cabeza, albergándose en mi nocturna alma para enquistarse. Que sigo oyendo tu nombre expectante. Mitad dolorido, mitad encantado... Pero siempre en el alma el mismo al perderte el quejido.

Dejadme un momento, que perdure en el tiempo, para disfrutar este instante y explorar el magnifico misterio de la mera existencia.

Déjame yacer en tus huesos de terciopelo, rozar el estasis de sentir tu cuerpo entero. Entregarme en un puro descenso a la locura, llegar al Valhala peleando en tu cintura.


Déjame